Las ventajas de instalar una calefacción radiante de suelo en tu hogar
Cuando llega el frío, todos buscamos una solución de calefacción que sea eficiente, silenciosa y, si es posible, invisible. La calefacción radiante de suelo cumple con todo eso y más. Es una tecnología que ha ganado popularidad en los últimos años, no solo en viviendas nuevas, sino también en reformas. ¿Por qué? Porque ofrece un confort térmico superior, reduce el consumo energético y mejora la estética de los espacios.
En InstalNova, cada vez más clientes en Barcelona nos preguntan si vale la pena instalar este sistema en sus hogares. La respuesta es clara: sí, pero con un buen estudio previo y una instalación profesional. Hoy te explicamos sus principales ventajas y por qué es una excelente alternativa a los radiadores tradicionales o a los sistemas de climatización convencionales.
¿Qué es la calefacción radiante?
La calefacción radiante es un sistema que calienta el suelo de tu vivienda, y desde ahí, distribuye el calor de forma uniforme hacia arriba. A diferencia de otros métodos, no calienta el aire directamente, sino las superficies. Esto genera una sensación de confort mucho más natural y constante.
Existen dos tipos principales:
- Sistema hidráulico: utiliza agua caliente que circula por tuberías bajo el suelo.
- Calefacción radiante eléctrica: usa resistencias o cables eléctricos que calientan directamente el pavimento.
Ambos ofrecen ventajas muy similares, aunque cada uno tiene aplicaciones ideales según el tipo de vivienda, tamaño y presupuesto.
Ventajas de la calefacción radiante de suelo
1. Confort térmico superior
La principal ventaja es el tipo de calor que ofrece: envolvente, suave y constante. No hay corrientes de aire ni puntos fríos. La temperatura se mantiene homogénea en todas las habitaciones.
Además, al calentar desde el suelo, el cuerpo humano lo percibe como más agradable. Pies calientes, cabeza fresca: la combinación perfecta para el confort diario.
2. Ahorro energético
Sí, es un sistema más eficiente que los radiadores o calefactores eléctricos. ¿Por qué?
- Funciona a temperaturas más bajas (30-45 °C en lugar de 70-80 °C)
- Aprovecha mejor la inercia térmica del suelo
- Reduce el tiempo de encendido continuo
Especialmente si lo combinas con una bomba de calor o energía solar, el ahorro es considerable. En el caso de la calefacción radiante eléctrica, puede ser ideal para viviendas pequeñas o bien aisladas, con bajo consumo y máxima eficiencia.
3. Estética y espacio libre
Olvídate de radiadores ocupando paredes o cables colgando. Con este sistema, no ves nada. Todo está bajo el suelo, lo que te da total libertad para amueblar o decorar sin obstáculos.
Este beneficio es especialmente valorado en diseños modernos, espacios abiertos o viviendas minimalistas.
4. Mayor higiene y calidad del aire
Al no mover el aire como los radiadores o el aire acondicionado, se reduce la circulación de polvo, ácaros o alérgenos. Esto mejora notablemente la calidad del aire en interiores, especialmente si hay personas asmáticas o alérgicas en casa.
Además, al mantener una humedad estable y sin condensaciones, ayuda a evitar la aparición de moho.
5. Funcionamiento silencioso
No hay ventiladores, turbinas ni termostatos ruidosos. La calefacción radiante es completamente silenciosa. Una vez encendida, simplemente funciona… sin que la notes.
¿Dónde se puede instalar?
Este sistema es ideal tanto en obra nueva como en reformas. Los casos más comunes donde lo recomendamos son:
- Viviendas unifamiliares
- Pisos de nueva construcción
- Apartamentos reformados con buen aislamiento térmico
- Baños o estancias donde se busca máxima sensación de confort
En zonas como Barcelona y alrededores, donde los inviernos no son extremos, es una opción perfecta para mantener la casa a temperatura ideal sin grandes costes energéticos.
¿Y la calefacción radiante eléctrica?
La calefacción radiante eléctrica es una variante ideal para:
- Reformas sin obra hidráulica
- Espacios reducidos o estancias puntuales (como baños o dormitorios)
- Instalaciones rápidas y sin mantenimiento complejo
Funciona conectada a la red eléctrica, y aunque el coste por kWh es mayor, al trabajar de forma eficiente y localizada, puede ser una solución práctica y rentable. Además, no necesita calderas, bombas ni instalaciones complejas.
En InstalNova ofrecemos ambas soluciones, con asesoramiento personalizado para elegir la mejor opción según tus necesidades.
¿Qué tener en cuenta antes de instalar?
Antes de decidirte, es importante valorar:
- Aislamiento de la vivienda: cuanto mejor esté aislada, más rentable será el sistema.
- Tipo de suelo: algunos materiales transmiten mejor el calor (como cerámica o piedra), aunque también funciona con madera o laminado.
- Inversión inicial: es mayor que otros sistemas, pero se compensa con el ahorro y la durabilidad.
- Control por zonas: instalar termostatos individuales mejora el control del consumo.
Una buena instalación y configuración marcan la diferencia. Por eso es fundamental contar con técnicos especializados como los de InstalNova.
Mantenimiento y durabilidad
Una de las grandes ventajas de la calefacción radiante es su bajo mantenimiento. Al no tener elementos móviles ni expuestos, el desgaste es mínimo. Con una instalación correcta, puede durar fácilmente 30 años o más.
La versión eléctrica apenas requiere revisiones, mientras que el sistema hidráulico puede necesitar un chequeo cada cierto tiempo para asegurarse de que no haya aire en el circuito o pérdidas.
Instalar una calefacción radiante en tu hogar no es solo una mejora estética. Es una apuesta por el confort térmico, la eficiencia y el bienestar diario. Tanto si eliges la versión hidráulica como la calefacción radiante eléctrica, estás invirtiendo en una solución moderna, silenciosa y duradera.
En InstalNova, te ayudamos a elegir la opción que mejor se adapta a tu vivienda, te garantizamos una instalación profesional y te acompañamos en el mantenimiento.




